Realmente los suenos se hacen realidad

El otro día le pedí a alguien que diera un mensaje a una persona que es muy especial para mí, el mensaje era más o menos así:

“Dile que puede hacer realidad todos sus sueños, siempre y cuando lo que sueñe sea con lealtad y desde el fondo de su corazón”

El mensaje fue recibido, pero yo me quedé pensando en esos momentos en los que la esperanza nos deja un poco en el limbo, ¿qué pasa cuando creer nos cuesta más de lo normal?

¿Creía yo realmente en el mensaje que estaba mandando?

De pronto me di cuenta de la responsabilidad que tenían mis palabras: lo que estaba diciendo le da esperanzas a alguien.¿Y qué significa tener esperanza? Creer en que algo va a suceder y poner todas tus energías en eso, puede ser creer en una persona, en que las circunstancias para algo cambien o en tus sueños.La esperanza es esa vocecita que te dice: “si se puede” cuando todo el mundo (circunstancias incluidas) te dicen que no va a pasar, que no es posible, que no se puede.

El truco es saber qué puentes en la vida cruzar y cuáles cortar, es decir, qué esperanzas mantener y cuales son solo un capricho, necedad o de verdad nunca va a pasar… pero eso solo se aprende a “la mala” o como diría mi gurú: con las experiencias.
Conforme vamos creciendo perdemos la capacidad de asombro, se nos olvida creer, ¿se acuerdan cuando creíamos en Santa? y mirabas al cielo esperando ver el trineo, luchabas contra ti mism@ para estar despiert@ y poder verlo ¡Teníamos esperanzas!

¿A dónde se va eso? ¿Por qué dejamos de creer? ¿En qué momento perdemos la capacidad de soñar y el impulso de luchar por nuestros sueños?

Yo espero que quienes estén leyendo esto me digan: “no la he perdido Ana, no se pierde, estoy luchando”.

Después de ésta reflexión me doy cuenta que definitivamente creo en las palabras que le dije a esa persona, creo que cuando tus deseos vienen del corazón, entonces nada puede ser malo y los sueños se hacen realidad.

Y como alguien me dijo una vez: “anything is possible Ana, anything…”